Comics que nadie lee/Para un publico que no existe

Sunday, August 12, 2007

SOBRE EL DIBUJO (II)

Quiero volver sobre parte de la discusión originada por mis comentarios acerca del "buen" y "mal"
dibujo, en especial como respuesta al comentario de Jesús Cossio, "Sobre el Feísmo." En él, Cossio
hace referencia, a su vez, a lo dicho por León Dextre días antes. Dextre, efectivamente, hace
mención a la ( odiosa ) "Academia."  Lo de "odiosa" no lo dice Dextre, lo digo yo, por si acaso. Pero
no creo que Dextre la mencione con un propósito conservador, como Cossio parecería insinuar. No
creo que nadie acuda al modelo establecido por la "Academia" para obedecerlo ciegamente,
aunque, ahora que lo pienso, no pondría las manos al fuego por Dave Gibbons, por ejemplo. Qué
tipo tan insípido, e impecable. Digamos que es uno de los dibujantes que hacen lo más posible por
no alejarse demasiado de los patrones académicos. Como tampoco pondría mis manos al fuego, en
el área local, por Christian Rosado, un muy competente ilustrador peruano con ocasionales
incursiones en el comic. Su labor gráfica sí es visiblemente conservadora, opción que, me parece,
él mismo defiende. Sí hay dibujantes con vocación académica, incluso nacionales, y no quiero
seguir dando nombres porque voy a terminar contradiciéndome. El comentario de Dextre no
parece reclamar que el talento nacional aspire a esta vocación, sólo anotar que no existe, ni
siquiera como consuelo de tontos, una obediencia profesional al modelo académico. Como bien
señala Cossio, ese modelo, como gran paradigma del arte gráfico, es una trampa en la que caen
talentos complacientes como Milo Manara o el mencionado Gibbons. La tradición es la estructura
sobre la que todo lo nuevo camina y a la cual añade niveles y espesores.  La identidad de lo nuevo es tan poderosa y autónoma que aparenta aniquilar a la tradición, pero la visión histórica nos
concede el privilegio de una distancia desde la que contemplamos el árbol de la tradición
sobreviviendo a través de sus modernas ramificaciones.
Todos de acuerdo con Cossio en que el trabajo creativo lo es cuando desborda los límites de lo
conveniente, de lo estático y permanente, de lo sancionado por la Academia ( que no es
LA tradición ) ; esa desobediencia a lo que está a punto de congelarse en el tiempo por un
respeto reverencial a lo familiar, es el combustible de lo verdaderamente creativo. Esta reacción,
y esto es parte de su valor y de su encanto, sólo puede generar tensión y conflicto. Es la prueba
de que va por buen camino. Y parte de ese valor y de ese encanto reside en que dispersa la
atención de...el público? ( no sé qué otra palabra usar )  y lo divide en bandos : los defensores de
la tradición intacta y los defensores de lo nuevo, e incluso el bando de los que no perciben las
diferencias que, a la vista de lo que parece ser la cara y el alma del mercado y el "mainstream," resulta
ser la mayoría.  Un garabato, como dice Cossio, una monstruosidad gráfica y mental como la obra
completa de Mike Diana ( ver mi post de diciembre 2005 ) es, para una minoría que sabe
perfectamente lo que está viendo, de un orden superior al trabajo empeñoso e inútil de un Manara ( para darle en el piso ) , en la estructura evolutiva del arte gráfico aplicado al comic. Es
la injusta ventaja de la que gozan los genuinamente dotados y los gloriosamente perturbados, pero así es la vida, por suerte. Así tiene que ser. Supervivencia del mejor dotado, no del que
dibuja "bien."

8 comments:

Anonymous said...

voy a permitirme hacer un comentario de manera anónima porque no quiero enredarme en estas discuciones mas allá de lo que deseo. Esta es mi opinión que creo se ajusta tambien a el mundo del dibujo. Es sobre las tecnicas para escribir cuentos segun Truman Capote.

¿Hay recursos para mejorar la propia técnica de escritura?
El único recurso que conozco es el trabajo. La escritura tiene leyes de perspectiva, de luz y sombra, igual que la pintura o la música. Si naces conociéndolas, perfecto. Si no, apréndelas. Y entonces reacomoda las reglas para que se adapten a ti. Incluso Joyce, nuestro más extremo inconforme, era un espléndido artesano; él pudo escribir Ulises precisamente porque pudo escribir Dublineses. Demasiados escritores parecen considerar que escribir cuentos es una especie de ejercicio con los dedos. Bueno, en tales casos lo único que hacen es ejercitar sus dedos...

(Fragmento de entrevista publicada en «The Paris Review», 1957)

http://www.fuentetajaliteraria.net/recursos/sub_recursos.php?categoria=20&sub_categoria=51

LuchinG said...

Me parece un buen comentario, ¿por qué tendrías que hacerlo anónimamente? No no tendría problema en discutirlo así lo haya puesto Mr. K

Cairo said...

Eso es lo que yo no entiendo, tampoco. Cuando digo que no lo entiendo, no es cachosería ; es verdad. No entiendo la utilidad de enviar anónimos para participar en conversaciones inocentes o incluso inteligentes. A mí hasta ahora no se me ha caído el techo encima ni me han amenazado de muerte. Aunque lo hicieran , "viene con el territorio." Quién puede necesitar del anonimato para citar a Truman Capote ? Ya pues...

Anonymous said...

precisamente por esas respuestas que no anotan sobre el tema y sólo sobre el individuo. gracias por mostrarme su mapa cerebral.

LuchinG said...

Anonimo: en mi mapa cerebral una buena idea puede venir de una persona despreciable, de un enemigo honorable o de un niño de cinco años. No tengo ningún problema en discutir las ideas mientras se haga con un mínimo de respeto. Sí me causa problemas discutir con alguien que ni siquiera se inventa un nombre, porque no sé si estoy hablando con una persona con la que ya me entendí, o con otra con la que aún no discuto algún tema en particular. Pero, de todas maneras, no me interesa si eres Jack El Destripador. Sobre el comentario que pusiste no puedo decir nada, porque estoy de acuerdo (puedes ver cuánto aqui)

jorjo said...

ya que citan a capote voy a citar a francis bacon que se ajusta algo mas al tema...este señor dijo:
"there is no exquisite beauty without some strangeness in the proportions"
(no hay belleza exquisita sin algo de extrañeza en las proporciones)

Lando said...

Saludos terrícolas!

Perdón por no meterme en la discusión (muy interesante, me hizo reir un poco). Hey Cairo, actualiza más seguido pues, que creo que ya estoy en la capacidad de hacer comentarios inteligentes (ja!, eso sonó patético).

Estoy subiendo mis historietas a mi blog (ahorita estoy sibuendo y presentando a los personajes). Date un salto y dime que opinas.

Saludos!


Lando

LuchinG said...

Pero normalmente no es así, quiero decir, para la mayoría de las personas, la mayor parte del tiempo. Creo que existen dos tipos de belleza: la que uno espera, y la que uno halla. En un artículo que se llamaba "¿Es la belleza un signo de la verdad?"-que creo que ya no conservo- en ¿American Science?, explicaban cómo los científicos forman un sentido estético que usan para identificar las teorías que se acercaban a la realidad, y como ante cada revolución en la ciencia había una reacción de repulsíón desde los que sostenían las teorías ya establecidas. El caso más conocido es el de Einstein ante la teoría cuántica: "Dios no juega a los dados". (¿Bohr? le responde: "Albert, deja de decirle a Dios qué es lo que tiene que hacer") Pero la otra forma, la belleza hallada -la que te sorprende, la que que te mete un buen gancho al hígado y te deja en la lona- es la que de verdad te impacta. Pero luego quieres más, quieres que te vuelvan a remecer como en esa ocasión y formas tu sentido estético -tu forma de "esperar la belleza"- en base a ese impacto. Así que creo que Capote y Bacon estabán hablado de su pasado, no te lo que hacían todos los días.

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