Comics que nadie lee/Para un publico que no existe

Thursday, September 14, 2006

LOS COMICS

No teniendo nada mejor que hacer, visité una edición pasada del BOLETIN DE LITERATURA DE LA IMAGEN ( no. 15, setiembre del 2005 ) y me dí con la agradable sorpresa de encontrar un artículo de discusión SOBRE comics y no las habituales pelotudas primicias sobre superhéroes. Si esta publicación pretende tratar el tema de los comics desde un punto de vista más serio ( y lo pretende clarísimamente desde su título ) y adulto ( o menos pueril ) debería insistir en estimular discusiones de este tipo, relevantes para la mejor comprensión de esta forma de expresión, o de una vez declararse oficialmente vocera de la comunidad de aficionados al comic de superhéroes.
El artículo que me empujó a escribir esta respuesta es "ATRAPADOS ENTRE VIÑETAS," de Roberto Lagos y que empieza con el subtítulo "Qué pasa con los comics en el Perú ?" A continuación se responde a sí mismo con el pesimista pero lúcido "No pasa nada, diría yo," y continúa desarrollando varios puntos interesantes y similarmente derrotistas, pero con los cuales creo estar básicamente de acuerdo. Pero sí quisiera aclarar otros, que me parecen tan importantes y que suelen quedar sólo vagamente insinuados en discusiones sobre el tema.
Una de las preguntas iniciales que se hace Lagos es, " Y por qué los seguimos comprando ?" Aquí está el primer punto que me interesa aclarar : cuando Lagos se hace esta pregunta, el "nosotros" implícito en ella, a quiénes se refiere ? Y sin alejarme de la misma pregunta... de qué comics está hablando ? No pasa mucho antes de que quedemos convencidos, leyendo el texto de Lagos, de que cuando él dice "comics," está simplemente utilizando la forma abreviada de "comics de superhéroes." En consecuencia, su "nosotros" quiere decir "los lectores de comics de superhéroes." El problema es que, a medida que avanza, Lagos empieza a confundir y perder de vista el territorio en el que él mismo ha decidido transitar desde el principio. Invade torpemente áreas que le son extrañas, o así parece, por el uso frívolo de algunos conceptos con los que no tiene la obligación de estar familiarizado. "Arte," por ejemplo. A menos de que manejemos categorías que provienen de planetas mentales totalmente distintos, empecemos por estar de acuerdo en algunos conceptos esenciales. O, específicamente, ese :
ARTE. Podemos pasarnos una vida entera y sucesivas reencarnaciones discutiendo esto, y no hace falta. Si empezamos estando de acuerdo en algunas cualidades básicas de la obra artística, propongo que nos encontremos en la idea de LIBERTAD. Libertad creativa. Creo que a nadie se le antojaría discutir esta. A falta, o por debilidad, de cualquier otro atributo, la obra de arte puede salvar el pellejo y la reputación alegando haber nacido en un acto de suprema libertad. Aunque- y es de decencia elemental decirlo de una vez- en la historia del arte no es nada extraño que las artes más representativas de su época hayan sido producto de un compromiso entre el artista y el poder establecido; pero si me dicen que la corte de los Medici es exactamente lo mismo que el salón de directorio de Marvel Comics, mejor me voy a dormir. Resumiendo : no entiendo todavía cual pueda ser la relación entre "comic de superhéroes" y "arte." Debe ser simplemente porque no existe. El comic de superhéroes ( en general, el comic de género) es un producto de la industria del entretenimiento, como el cine de Hollywood ( acción, aventuras, explosiones, músculos, estereotipos, clichés, fórmulas taquilleras ) , las telenovelas, o la Coca Cola ( "we are not in the food business; we are in the entertainment business" ) , algo concebido para atender al gusto de la mayor cantidad de personas parecidas entre sí, no particularmente exigentes salvo para reclamar que se les surta la misma receta, una y un millón de veces, sin modificar. Lo que se conoce como el "mínimo común denominador." Quienes fuerzan esta deforme relación entre entretenimiento y arte, nunca exhiben suficientes argumentos para sostenerla ( hay, definitivamente, formas de entretenimiento con probadas credenciales artísticas, pero no cualquier espectáculo las reúne sólo con desearlo ) . Asumen que sólo hace falta llamar "arte" a todo aquello que atrae su interés, únicamente porque les es familiar y porque se lo toman mortal, embarazosamente en serio. La intención sólo puede ser la de pretender "adecentar" un objeto de interés que, íntimamente, se sabe inmaduro, primario, repetitivo, insustancial, retrógrada y conservador. El comic de superhéroes, nace, se elabora y desarrolla a partir de un diseño comercial clarísimo, perfectamente conciente y delineado. Quienes trabajan directamente en la INDUSTRIA DEL COMIC ( así se refieren ellos mismos al ecosistema en el que sobreviven ) son los primeros en reconocer que el suyo es un trabajo permanentemente acosado por los caprichos más crudos de la mentalidad empresarial. Cómo empezar a hablar siquiera de inclinaciones artísticas en una atmósfera como esa ? Si hay una frase definitiva, en el texto de Lagos, que demuestra cuan ajenos y extravagantes le son, en realidad, los propósitos del arte, es esta: "No es cuestión de talento, sino de visión." Supongo que, en el mundo ideal de Lagos, por "visión" se entiende "olfato comercial, astucia, ambición e iniciativa," instintos apreciables y necesarísimos para lanzarse a la aventura en el mercado del entretenimiento. El temperamento artístico, o cualquier proclividad en esa dirección, serían vistos con alarma y suma desconfianza, cuando no con abierto desprecio.
Las preocupaciones de Lagos llegan al extremo dramático de señalar que al comic nacional hay recién que fundarlo. Tal como existe, es sólo un embrión con un frágil pronóstico de vida. Los fanzines fotocopiados, "chispazos intrascendentes, hechos para los patas," son para Lagos síntomas de un mal que está debilitando las posibilidades de desarrollar en el Perú una robusta industria del comic. Y la verdad es que sí. TODOS los fanzines nacionales son mamarrachos impresentables fuera de nuestro grupo de amigos, pero la miseria intelectual y formal del comic peruano está distribuida democráticamente : fuera del circuito fanzinero la situación es similar. El comic "comercial," ese comic tradicional, conservador, creado con, y pensado para, una mentalidad adolescente, ese comic con el que sueña, posiblemente, la mayoría de lectores de comics en el Perú ( el paradigma DC-Marvel ) , tal como hasta ahora está hecho por peruanos, es ATROZ. En el mejor de los casos, rudimentario. Que no estemos ni dispuestos ni capacitados para percibirlo, es la verdadera falla de origen que impide el desarrollo del comic peruano.

2 comments:

Buitro said...

Lei en un blog de la competencia que el inefable Juan Carlos silva amenaza con lanzar al mercado lo que define ël mismo como "el primer superhéroe peruano", insistiendo en que por fin una necesidad largo tiempo insatisfecha sería aplacada. Lamentablemente Juan Carlos silva no es el "primer imbécil peruano" ni parece que vaya a ser el último. El negocio de los superheroes da muy buenos dividendos y, ya sea la marvel o el manga, paga muy bien a quien logre arrastrarse hasta sus oficinas. Es la lucha por el prstigio y la fama, los millones por los que salivan todos aquellos que confunden arte con astucia, estrategia, negocio. No me extraña la miopia del boletin de la imagen. Su único error: Comentar el fenómeno y la problemática de los comics desde el punto de vista de un "consumidor".

cyber huayco said...

Historias de alcantarilla: El nilo rata de la historieta.
Continuación del capítulo anterior:
…El comodón e hipócrita pitufo gruñón, alegaba que la gente que lo criticaba se valía de su defecto físico para atacarlo y que sin embargo nadie podía criticar sus dibujos y tiras de “humor gráfico”. (Aburridas tiras de humor gráfico).
Soñaba siempre con pasar el umbral de la trascendencia en historieta y por eso se agarraba siempre de temas sociales: Ora el tema de sendero, ora el tema de la pobreza, ora el tema de la democracia, y todos tratados siempre con el mismo tipo de dibujitos aburridos pues la idea era trascender sin importar la forma.
Para reforzar su idea de tipo serio, se preocupaba por temas serios, hacía dibujos serios, leía cosas serias, y ni qué decir de sus gustos musicales, que aunque salían de los ruidosos instrumentos metálicos, sólo por que él los escucha, debía de ser música seria. Hasta ahora no sabemos de sus gustos cinéfilos, pero suponemos que debía hacer una selección también con temas serios.
Para redondear su pequeña y trabajosa (para él) imagen, consiguió una chica también seria, de quien se encontraba muy orgulloso (no le quedaba otra pues nadie antes se había fijado en tamaña figura) pues muy modesto el pitufito, andaba diciendo a sus amigos que su seria amiga era inteligente y simpática. El pobrecito tenía que hacerse esa idea pues de otro modo su castillo ilusorio se iría abajo. Su minúscula y desabrida compañera se parecía también a él. Se esforzaba en poner cara de seria e interesante cuando se rodeaba del entorno de su héroe; pero la pobre no hacia sino irradiar un aire de niña aburrida e insegura. Claro que seguramente ella se preocupaba como él en los mismos temas para cimentar su aire de niña inteligente- Estudiaba su carrerita en sociales de San Marcos para dedicarse como su amargado amigo a temas serios y seguramente terminaría formando su ong.
Así la aburrida parejita andaba siempre midiendo centímetro a centímetro el comportamiento y la capacidad intelectual de quienes los rodeaban, sin saber que ambos eran en el fondo dos inseguros bichos sedientos de reconocimiento.
La próxima semana… los súper amigos de pitufo gruñón.

Powered by Blogger.